
martes, 25 de mayo de 2010
Mis cuentos

martes, 18 de mayo de 2010
Annabel Lee
It was many and many a year ago, In a kingdom by the sea, That a maiden there lived whom you may know By the name of ANNABEL LEE; And this maiden she lived with no other thought Than to love and be loved by me. I was a child and she was a child, In this kingdom by the sea; But we loved with a love that was more than love- I and my Annabel Lee; With a love that the winged seraphs of heaven Coveted her and me. And this was the reason that, long ago, In this kingdom by the sea, A wind blew out of a cloud, chilling My beautiful Annabel Lee; So that her highborn kinsman came And bore her away from me, To shut her up in a sepulchre In this kingdom by the sea. The angels, not half so happy in heaven, Went envying her and me- Yes!- that was the reason (as all men know, In this kingdom by the sea) That the wind came out of the cloud by night, Chilling and killing my Annabel Lee. But our love it was stronger by far than the love Of those who were older than we- Of many far wiser than we- And neither the angels in heaven above, Nor the demons down under the sea, Can ever dissever my soul from the soul Of the beautiful Annabel Lee. For the moon never beams without bringing me dreams Of the beautiful Annabel Lee; And the stars never rise but I feel the bright eyes Of the beautiful Annabel Lee; And so, all the night-tide, I lie down by the side Of my darling- my darling- my life and my bride, In the sepulchre there by the sea, In her tomb by the sounding sea. Hace muchos, muchos años, en un reino junto al mar, vivía una doncella cuyo nombre era Annabel Lee; y vivía esta doncella sin otro pensamiento que amarme y ser amada por mí. Yo era un niño, una niña ella, en ese reino junto al mar, pero nos queríamos con un amor que era más que amor, yo y mi Annabel Lee, con un amor que los serafines del cielo nos envidiaban a ella y a mí. Tal fue esa la razón de que hace muchos años, en ese reino junto al mar, soplara de pronto un viento, helando a mi hermosa Annabel Lee. Sus deudos de alto linaje vinieron y se la llevaron apartándola de mí, para encerrarla en una tumba en ese reino junto al mar. Los ángeles, que no eran ni con mucho tan felices en el Cielo, nos venían envidiando a ella y a mí… Sí: tal fue la razón (como todos saben en ese reino junto al mar) de que soplara un viento nocturno congelando y matando a mi Annabel Lee. Pero nuestro amor era mucho más fuerte que el amor de nuestros mayores, de muchos que eran más sabios que nosotros, y ni los ángeles arriba en el Cielo, ni los demonios abajo en lo hondo del mar, pudieron jamás separar mi alma del alma de la hermosa Annabel Lee. Pues la luna jamás brilla sin traerme sueños de la bella Annabel Lee; ni las estrellas se levantan sin que yo sienta los ojos luminosos de la bella Annabel Lee. Así, durante toda la marea de la noche, yazgo al lado de mi adorada -mi querida- mi vida y mi prometida, en su tumba junto al mar, en su tumba que se eleva a las orillas del mar. Y no olvidemos la versión musical que en su día hizo Radio Futura de este fabuloso poema |

jueves, 6 de mayo de 2010
Estereotipos

Siempre me ha llamado poderosamente la atención esa curiosa tendencia del ser humano a reducir la diversidad a unos pocos sustantivos o adjetivos como queriendo compartimentar, y supongo que así entender mejor, la compleja realidad en la que nos movemos. Usar estereotipos es tan peligroso como simplista. Los estereotipos surgen generalmente del desconocimiento y de erróneas deducciones tomadas después de unas primeras impresiones. Por lo general los estereotipos se nutren de prejuicios que a menudo dañan la imagen de las personas etiquetadas y predisponen a quienes creen en estas burdas y simples clasificaciones a no aceptar ni comprender otras maneras de hacer.
Todos sabemos que España no es sólo un país de toros, flamenco y sol, sobre todo aquellos que estamos bastante alejados del sur; sabemos que España es suficientemente grande como para encontrar multitud de tradiciones, costumbres y fiestas por las que podría ser igualmente conocida pero que por los motivos que sean (y quizás uno de ellos es que desde el propio país se haya estado fomentando esa imagen que queremos que se tenga de nosotros en el extranjero) se fija en la retina y la “cultureta” popular de los otros esa imagen estereotipada. Y aún sabedores de todo esto, obramos de igual manera cuando pensamos en gentes de otros países y otras culturas.
Este mapa que os dejo aquí me ha parecido interesante por cuanto refleja y deja constancia de lo que los Americanos piensan de los diferentes países europeos. No sorprende ver el toro en nuestro país aunque sí que el sol tenga en nuestras mujeres ese efecto de ponernos a todas ardorosas y sensuales (hot chicks = tías buenas y calientes).
Aunque equivocada, cuando menos tienen alguna idea de nuestro país. Peor parte se llevan los portugueses o los países más alejados del este de Europa. Por no hablar de Hungría (en inglés pronunciado igual que el adjetivo hambriento = hungry) que por el juego de palabras bien podría tratarse de un extracto de una obra de Shakespeare.
Mi reflexión, sin embargo, va más allá e intento pensar en cómo sería el mapa de Europa hecho por un español y sobre todo, cómo quedaría de estereotipado un mapa de EE.UU. hecho desde la mirada de los europeos.
Se admiten propuestas en los comentarios...