El afán previsor de la gente está patente en muchos de los actos que ésta lleva a cabo. Aún recuerdo con estupor el día en que un compañero nos anunció la fecha exacta de su boda y el restaurante donde iba a tener lugar el banquete, un año antes del evento. De esto hace ya 15 años y sorprendentemente este afán de previsión se ha hecho extensible a otros muchos ámbitos de nuestra vida hasta el punto de que nada ocurre espontáneamente, ni hay lugar posible para la sorpresa ni la improvisación.
Llegados a estos meses de primavera, y sobre todo una vez pasadas las vacaciones de Semana Santa, se hace urgente el buscar un lugar donde pasar las vacaciones de verano. Hace unos años (no tantos, en realidad unos 7 ó 8 ) era posible, aunque no sin cierta dificultad, encontrar algún tipo de alojamiento en la zona donde deseabas pasar las vacaciones, un mes antes de las mismas. De cada año que ha ido pasando hemos tenido que ir adelantando ese momento de decisión y búsqueda. Recuerdo especialmente un año en que tuvimos que cambiar de destino por no encontrar nada en Valencia o alrededores. La alternativa (Navarra) resultó muy
gratificante aunque para entonces ya habíamos adelantado un mes (junio) nuestro plan de reserva.
Este año, decididos a curarnos en salud, escarmentados por estas experiencias anteriores y sobre todo para evitar las molestias que cambiar de idea sobre tus planes genera, adelantamos la búsqueda al mes de mayo. Cuál fue mi sorpresa al descubrir que el lugar donde
queríamos ir ya estaba lleno para las fechas que nosotros solicitábamos. Temiendo lo peor empezamos a considerar otros destinos. Gracias a los enlaces que
Chispis nos brinda sobre
Valladolid, éste pasó a ser uno de los posibles destinos alternativos. Afortunadamente al final, llamando directamente a los
campings que se encuentran en la costa asturiana entre las poblaciones de
Ribadesella y
Llanes encontramos el tipo de alojamiento que nosotros buscábamos y con los servicios que nosotros precisábamos.
Sin duda el hecho de elegir lugares muy demandados desde el punto de vista turístico, junto al hecho de viajar en un mes en que todo el país parece estar desplazado, hacen que encontrar un lugar de vacaciones sea tarea difícil para aquéllos que no tenemos ese afán de previsión tan agudizado. Realmente me gustaría saber con cuánto tiempo de antelación reserva la gente sus vacaciones. Yo de cada año estoy adelantando la búsqueda pero parezco quedarme corta.
Si de algo me he dado cuenta es que en
Valladolid no había problema en encontrar plazas. Bueno es saberlo de cara a próximos años.
P.D. De momento esta tarde salimos hacia
Cambrils a pasar el fin de semana. Espero que el tiempo sea mejor que cuando empezamos la campaña hace ahora poco más de un mes.